Resuttano es un pequeno pueblo de montana en el interior siciliano, lejos del bullicio de la costa. Sus calles estrechas y los campos de trigo que lo rodean ofrecen una imagen autentica de la vida rural de Sicilia, entre Palermo y Caltanissetta.
Un castillo suabo del siglo XIII construido para Federico II, hoy sede del Museo Civico, con hallazgos arqueológicos y pinturas provenientes de iglesias y conventos de Catania.
El mercado de pescado de la ciudad, ruidoso y teatral, se celebra cada mañana cerca de la Piazza del Duomo desde época medieval, con puestos de pez espada, atún y erizos de mar.
Una trattoria familiar junto al mercado de pescado, que sirve platos de mariscos crudos y cocidos según lo que hayan traído los barcos esa misma mañana.
La plaza principal de Catania, enmarcada por la catedral barroca y la Fontana dell'Elefante, tallada en piedra de lava y símbolo de la ciudad desde el siglo XVIII.
Una iglesia barroca de Giovanni Battista Vaccarini, cuya fachada curva y cúpula son uno de los ejemplos más claros del perfil urbano de Catania tras el terremoto de 1693.
Una plaza mirador sobre el mar Jónico y el Etna, rodeada de cafés y de la iglesia de San Giuseppe del siglo XVII, punto de encuentro tradicional del Corso Umberto.
Una institución del Corso Umberto desde los años sesenta, conocida por su granita servida con brioche fresco, en sabores desde almendra hasta frutos rojos, de pie en la barra.
Un pequeño islote de guijarros unido a tierra firme por una franja de arena estrecha, protegido como reserva natural, con aguas claras aptas para nadar bajo los acantilados de Taormina.
Un teatro griego remodelado por los romanos en el siglo II, todavía usado para espectáculos, con el escenario enmarcado por una vista del Etna y la costa.