Una terraza de piedra en el borde de la colina de Toompea con vista directa sobre los techos rojos del casco antiguo, el puerto y el golfo de Finlandia.
La iglesia más antigua de Tallin, mencionada por primera vez en 1233, llena de escudos barrocos de familias nobles y con una torre blanca visible desde todo el casco antiguo.
Una casa de panqueques pequeña e informal cerca de la Plaza del Ayuntamiento, conocida por sus enormes crepas dulces y saladas, muy visitada por locales a mediodía.
La plaza principal del Tallin medieval, enmarcada por el Ayuntamiento gótico y casas de comerciantes en tonos pastel, mercado y punto de encuentro desde el siglo XI.
Un restaurante iluminado con velas en un edificio de piedra cerca de la Plaza del Ayuntamiento, con platos estonios y europeos centrados en pescado y caza locales.
Un barrio de casas de madera del siglo XIX justo fuera de las murallas del casco antiguo, hoy lleno de cafés, pequeñas galerías y mercados de domingo.
Un museo marítimo instalado en un enorme hangar de hidroaviones de principios del siglo XX, con un submarino restaurado, embarcaciones históricas y un rompehielos amarrado afuera.
Un café-restaurante tranquilo instalado en una antigua fábrica de Kalamaja, muy visitado por locales para el brunch de fin de semana y almuerzos sencillos y bien hechos.