Una taberna familiar de meze abierta desde 1938, cerca de la calle Ledra, con halloumi a la parrilla, seftalia y pequeños platos en un comedor sencillo que los vecinos consideran propio.
Un caravasar otomano del siglo XVI, el edificio más grande de su tipo en la isla, construido alrededor de un patio con una pequeña mezquita octogonal. Hoy alberga talleres de artesanía y puestos.
El principal museo arqueológico de la isla, con colecciones que van desde el periodo neolítico hasta la Chipre romana, incluidas las figuras de terracota del santuario de Ayia Irini.
Uno de los once baluartes de las fortificaciones venecianas que rodean el casco antiguo, hoy convertido en parte en parque y oficinas municipales. Sus terraplenes todavía trazan la línea defensiva en forma de estrella.
La calle peatonal comercial más conocida de Nicosia, con cafés y tiendas, que llega hasta el antiguo puesto de control que dividía la ciudad. Hoy se cruza libremente hacia el norte administrado por los turcos.
La iglesia ortodoxa más grande dentro de las murallas antiguas, construida en 1872 sobre un antiguo convento. Su fachada neoclásica da a una pequeña plaza que se llena de vecinos después de la misa del domingo.
Un mercado cubierto del siglo XIX restaurado, cerca de Ayios Antonios, hoy con pequeñas cocinas y puestos de comida bajo sus arcos de hierro y piedra. Un buen lugar para almorzar de manera sencilla junto a los vecinos.
Un pequeño café en el patio de Büyük Han, con café chipriota y pastelitos en mesas bajas bajo los arcos de piedra del caravasar.