Dos torres gemelas de 88 pisos diseñadas por César Pelli, unidas por un puente en el piso 41. Fueron los edificios más altos del mundo y siguen siendo el símbolo más claro del perfil urbano de la ciudad.
Un parque de 20 hectáreas al pie de las torres, con pista para correr, una piscina poco profunda para niños y una fuente en el lago que se ilumina de noche.
Una cadena local de muchos años dentro del centro comercial Suria KLCC, conocida por su nasi lemak, rendang de res y char kway teow, servidos sin pretensiones en mesas familiares.
Una calle cerrada al tráfico por la noche y ocupada por parrillas y cocinas abiertas, desde satay hasta pescado a la parrilla, con mesas puestas directamente sobre la acera.
Una torre de telecomunicaciones de 421 metros con un mirador al aire libre sobre las copas de árboles de la reserva forestal Bukit Nanas, frente a las Torres Petronas.
Una colina de piedra caliza llena de cuevas y santuarios hindúes, a la que se llega por 272 escalones pintados de colores, vigilados por una estatua dorada de 43 metros de Murugan.
Un restaurante sencillo al aire libre frente a las escaleras de las Cuevas de Batu, que sirve arroz sobre hoja de plátano con curris de verduras, papadum y teh tarik helado.
Un edificio Art Déco de 1888, antes mercado de alimentos y hoy una galería cubierta de batik, artesanías y puestos de recuerdos en el corazón histórico de la ciudad.