El escenario mas antiguo de Eslovaquia, activo desde 1918, con opera, ballet y teatro repartidos entre dos sedes muy distintas: una joya neorrenacentista con lamparas doradas y otra moderna a orillas del Danubio. Ideal para una noche de alta cultura a precios mucho mas accesibles que en Viena.
Bratislava I es el corazon compacto de la capital eslovaca: apenas 10 kilometros cuadrados donde se juntan palacios barrocos, calles empedradas y la silueta del Castillo de Bratislava. Cruza la Puerta de Miguel, toma un cafe en la Plaza Hviezdoslav y recorre siglos de historia en pocas cuadras.
Consagrada en 1297 ante el propio rey Andres III, es el edificio sagrado mas antiguo que sobrevive en el casco antiguo de Bratislava. Entra y descubre la capilla gotica de San Juan Evangelista, donde antiguamente se armaba caballeros a los nobles, con boveddas de nervaduras que resisten intactas siete siglos despues.
Esta fuente renacentista preside la Plaza Principal de Bratislava desde 1572, cuando el rey Maximiliano II ordeno construirla para abastecer de agua a la ciudad. Fijate en el caballero con armadura que la corona, protagonista de la leyenda de un soldado escondido en su interior durante un asedio.
Una iglesia gótica donde fueron coronados once reyes y reinas de Hungría, cuya torre esbelta todavía luce una réplica dorada de la corona húngara.
La última puerta que sobrevive de las murallas medievales, con origen en el siglo XIV, coronada por una torre barroca que alberga un pequeño museo de armas.
Un restaurante grande, con paneles de madera, que sirve bryndzové halušky, codillo de cerdo y otros platos tradicionales eslovacos, con personal vestido con trajes folclóricos y mesas largas compartidas.
Una fortaleza blanca reconstruida tras un incendio en el siglo XIX, situada en una loma sobre el Danubio. La terraza detrás del palacio ofrece una vista abierta del río y de las torres de Petržalka al otro lado.