La mezquita más grande de las Maldivas, terminada en 1984 y reconocible por su cúpula dorada sobre el perfil del puerto. Los visitantes no musulmanes pueden ver el exterior y el patio con respeto fuera de los horarios de oración.
La plaza principal de Malé, usada en ceremonias nacionales y bordeada por edificios de gobierno y la Gran Mezquita del Viernes. Es abierta, ventilada y agradable para caminar al atardecer.
Un mercado activo junto al puerto donde cada mañana se descarga, limpia y vende atún y pescado de arrecife. Los pequeños puestos cercanos preparan curry de pescado y roshi al momento para un almuerzo sencillo y económico.
La calle comercial más conocida de Malé, con joyerías, puestos de recuerdos y sastrerías a ambos lados. Es angosta, con toldos que dan sombra, y se recorre entera sin esfuerzo.
Los antiguos terrenos del palacio real, hoy convertidos en un pequeño parque público con bancas y sombra. Es uno de los pocos espacios verdes y tranquilos que quedan en el centro de Malé.
Instalado en un edificio moderno dentro de Sultan Park, conserva insignias reales, tronos, armas y fotografías que recorren la historia de las Maldivas antes y después de la independencia.
Un restaurante chino y maldivo de larga trayectoria en el centro de Malé, conocido entre los habitantes por su comida constante más que por las vistas. Una manera tranquila y sin pretensiones de cerrar el viaje.
Un restaurante clásico de Malé con platos maldivos, indios y chinos, en mesas a nivel de calle cerca de Chandhanee Magu. Es fiable y sin prisas, muy usado por parejas por la noche.
Un café luminoso conocido por sus platos de desayuno, licuados y café, a poca distancia del frente del puerto. Es una buena parada antes de una salida más larga fuera de la ciudad antigua.
Un café-restaurante relajado cerca del centro que sirve pescado a la parrilla, curries y platos sencillos hasta bien entrada la noche. Es informal, con aire acondicionado y cómodo para una cena tranquila.