Colosos de Memnón Imprescindible
Dos estatuas colosales de Amenhotep III, sentadas y de casi 18 metros de altura, vigilan la llanura de Tebas desde hace más de 3300 años, el único vestigio en pie del templo funerario más grande de Egipto. Un terremoto antiguo agrietó una de ellas y la hizo "cantar" al amanecer, un fenómeno que atrajo a viajeros griegos y romanos que dejaron grabado su nombre en la piedra.