Un parque de barranco arbolado que atraviesa el centro de Chișinău, con senderos junto a un pequeño lago y los vestigios de un antiguo santuario eslavo. Es el rincón verde favorito de los locales para caminar o hacer un picnic, y en temporada de floración las rosas perfuman todo el valle.
Uno de los jardines botánicos más grandes del sureste de Europa, con colecciones de rosas, coníferas y un lago, extendido sobre colinas suaves en el extremo sur de la ciudad.
Un restaurante moldavo tradicional montado como una posada de campo, con vigas de madera, horno a leña y un menú centrado en carnes a la parrilla, mămăligă y vino local.
Un restaurante de larga trayectoria que sirve platos tradicionales moldavos —mămăligă, zeamă, sarmale— en un comedor rústico con muebles de madera y textiles folclóricos.
Un parque construido alrededor de un lago artificial formado al embalsar el río Bâc, popular para paseos en bote, senderos para correr y picnics de fin de semana.
La avenida central de Chisinau, bordeada de edificios de gobierno, bloques de departamentos de la era soviética y pequeños parques, cerrada al tráfico los fines de semana por la tarde.
Un parque más pequeño y tranquilo al sur del centro, con un estanque, sauces y muchos menos visitantes que los parques cercanos a la avenida principal.
El principal museo de historia de Moldova, que recorre la región desde la prehistoria hasta la frontera romana, el principado medieval y el período soviético, con un gran relieve topográfico en el patio.
La principal catedral ortodoxa de Chisinau, construida en la década de 1830 en estilo neoclásico, con un campanario independiente que fue reconstruido tras ser destruido durante el período soviético.
Una cadena moldava centrada en las plăcinte —empanadas dulces y saladas—, servidas junto con sopas y carnes a la parrilla en un salón amplio y apto para familias.