Esta mezquita del siglo XVII recibe a quien sube la primera escalinata de la Casbah con una fachada de dos torres gemelas, algo insolito en Argel. Por dentro, arcos de herradura y columnas de marmol conservan la memoria de su paso como catedral en el siglo XIX. Es la puerta perfecta para adentrarte despues en las callejuelas de la ciudad vieja.
Conocida antes como Barberousse, esta fortaleza colonial guardó el eco de la guillotina que segó la vida de decenas de combatientes del FLN durante la guerra de independencia. Recorrer sus celdas y patios te enfrenta al precio real de la libertad argelina, una visita que no se olvida.
Barrio popular y bullicioso que desciende hacia el Mediterraneo, Bab El Oued vive entre mercados apretados, regateos a los gritos y el aroma de panaderias en cada esquina. Sus calles estrechas de epoca colonial y balcones abarrotados muestran una cara autentica y cotidiana de Argel, lejos de las postales turisticas.
Un café pequeño de madera oscura al borde de la Casbah, abierto desde la época francesa y punto de encuentro histórico de escritores y periodistas argelinos. Café fuerte, mesas de mármol, sin apuro.
Un edificio emblemático de 1910 en estilo neomorisco, con arcos de herradura y una sala con cúpula, construido como oficina central de correos y todavía el corazón simbólico del centro de Argel.
La antigua plaza principal de Argel, al pie de la Casbah y frente al puerto, enmarcada por la mezquita de Ketchaoua y rodeada de cafés desde donde la ciudad se mira pasar.
Un edificio de mercado de pescado de los años cincuenta, junto al puerto, restaurado como librería, café y restaurante, con una terraza que mira directamente hacia la bahía de Argel.
Una basílica del siglo XIX sobre un acantilado frente al Mediterráneo, con un interior bizantino-morisco dedicado a Nuestra Señora de África. La terraza exterior ofrece una de las vistas más amplias sobre Argel.